Alpartir comparte sierra con Almonacid: la de Algairén,
por la que discurre un hermoso valle y el río,
que acaba en el mismo pueblo de Alpartir. Allí
desaparece el río, aunque vuelve a surgir pasado
el cementerio. Las dos localidades pertenecieron a dos
señoríos diferentes: Alpartir, a la orden
de San Juan de Jerusalén; Almonacid, a los condes
de Aranda. Les une la sierra y el cultivo de la vid.
Alpartir
Alfonso I donó el lugar, recién conquistado,
a la Orden de San Juan de Jerusalén, que junto
con las poblaciones de Cabañas y Ricla formaban
parte de la Tenencia del río Jalón, perteneciente
a la Castellanía de Amposta. El maestre fray Pedro
Lopez de Luna, como representante de la Orden, otorgó
la Carta de Población de Alpartir, en 1178, con
el fin de establecer unas mínimas normas de convivencia,
tanto para los habitantes del momento como para los futuros,
ya que la repoblación de las tierras era importantísima.
En esa Carta se establecía la relación de
vasallaje de los vecinos con la Orden de Jerusalén:
los habitantes de Alpartir tenían que realizar
los trabajos en las tierras de la Orden y pagar el impuesto
de una hanega de trigo y otra de cebada, aparte de la
décima, la primicia, el pago especial por el uso
del horno, etc. Además, estaban sometidos a la
jurisdicción de la Orden y no podían vender
sus propiedades sin el permiso de la misma.
La calle Mayor de Alpartir divide en dos partes desiguales
el caserío: la parte medieval queda arriba, en
la ladera del cerro de Mosan, de donde brota el agua que
abastece a la población; y abajo, a ambos lados
del cauce del río, la población más
moderna, junto a las bodegas.
El Pilón y restos del palacio___________________________________________
Al final de la calle Mayor, antes de llegar a la ermita
de la Virgen del Carmen, está el Pilón,
una bellísima fuente de piedra arenisca del siglo
XVI, con su abrevadero. Está construida a modo
de capilla sobre dos pilares que sostienen, junto a la
pared de la vivienda, un tejadillo de piedra sillar como
todo el conjunto. Bajo el arco rebajado de la misma se
esculpió el escudo de la villa: una carrasca.
La población más moderna se estructura entre
las dos calles principales, que corren paralelas. Entre
ellas se forman dos plazas, la de la Constitución
y la de la Iglesia, y en el número 1 de la primera
se hallan los restos del palacio de la Orden de San Juan
de Jerusalén. Se trata de una obra del siglo XV,
de la que sólo se conserva el arco conopial de
la fachada. La segunda plaza está presidida por
la iglesia renacentista de Nuestra Señora de los
Ángeles.
Iglesia parroquial de Nuestra Señora de
los Ángeles____________________
El edificio, del siglo XVI, es obra de mampostería,
y tiene una sola nave con capillas laterales entre los
contrafuertes y cabecera poligonal de cinco paños.
La portada se halla en el tercer tramo del lado este:
un arco de piedra de medio punto, cobijado bajo un arco
rebajado también de piedra. El pórtico se
cubre con bóveda de crucería.
Por su parte, la torre es de mampostería con sillares
en las esquinas. El cuerpo superior es de finales del
siglo XVIII, de ladrillo y en forma de templete, con ocho
arcos de medio punto doblados. Termina en una pirámide
metálica con una gran campana.
El retablo mayor, dedicado a Nuestra Señora de
los Ángeles, es de principios del siglo XVII, con
mazonería dorada y policromada, con sotabanco,
banco y cuerpo de tres calles. En el sotabanco se halla
pintado el escudo de la villa, y en la calle central hay
un gran lienzo de la Asunción de la Virgen o la
Virgen de los Ángeles, mientras que en las laterales
hallamos los dos santos patronos San Gervasio y San Protasio.
Si bien el retablo es armonioso, la pintura no tiene mucha
calidad.
Sobre el frontón partido hay una talla de San Cristóbal
que fue recuperada del convento franciscano a finales
del siglo XIX. Por otra parte, la capilla de San Gervasio
y San Protasio fue construida en el siglo XVI, aunque
en el XVIII se le añadió la profusa decoración
de hojarasca y flores en yeso, con el escudo de la villa
en el remate. El retablo está dedicado a dichos
santos, tiene forma cóncava y la mazonería
es muy del gusto rococó, con columnas decoradas
en el fuste con guirnaldas. En la hornacina del centro,
los santos hermanos gemelos, martirizados en el siglo
II, sobre una nube y con sus padres, los santos Valeria
y Vidal. Sobre ellos, en el remate, San Ambrosio y, en
las calles laterales, imágenes de dos santas mártires.
Es obra de finales del siglo XVIII.
También tiene interés el retablo la Santísima
Trinidad, con decoración de candelieri y pintura
sobre tabla al óleo de buena calidad, de un pintor
aragonés de la segunda mitad del siglo XVI. La
calle central del cuerpo recoge una gran tabla con la
Santísima Trinidad, con decoración de telones
en la parte superior.
El retablo de la Virgen del Rosario se atribuye al pintor
aragonés Felipe de Cáceres. Se acabó
el año 1590 y tiene varias tablas pintadas al óleo,
con escenas de la Infancia y Pasión de Cristo,
así como una escultura de la Virgen con el Niño
en la calle central y un relieve de la Virgen del Rosario
en el remate.
El relieve de San Francisco de Asís, colocado encima
de la puerta de acceso a la iglesia, procede del convento
de San Cristóbal. Está realizado en madera
policromada, representa la estigmatización del
santo y data del siglo XVIII. En cuanto al órgano,
del siglo XVII, muestra decoración de motivos vegetales
en las pilastras, así como en el jarrón
y las azucenas de la Virgen.
Capilla de la Virgen del Carmen y restos mineros_______________________
La capilla de la Virgen del Carmen está situada
en la confluencia de los caminos del Reguero y de la Rambla
con el de la Virgen del Carmen, al final de la calle del
Pilón. Es una pequeña capilla con una hornacina
en la que se colocó una escultura de escayola de
dicha Virgen. En la puerta de hierro se lee la siguiente
inscripción: “Año 1916 N. S. del C.”.
Por otra parte, de la industria minera de cobre y plata
de Alpartir quedan algunos restos en un camino que, al
final, conduce a las ruinas del convento. De todas las
edificaciones solamente ha quedado en pie una, de planta
redonda, que parece haber sido construida para albergar
la maquinaria de extracción. También se
realizó un túnel en el barranco próximo.
Convento de San Cristóbal______________________________________
Sólo quedan unos restos del convento de San Cristóbal,
en un altozano con un muro cerrándolo. Puede verse
que la iglesia tenía una sola nave con capillas
entre los contrafuertes y cabecera poligonal de tres paños.
Detrás de la cabecera tenía la capilla sagrario
y aún se conservan algunos capiteles de barro cocido.
“Las ruinas de mi convento (Meditación breve)”
es un artículo aparecido en el número 3
de Ador, firmado por Javier Jimeno Bosqued, en el que,
entre bellas figuras literarias, el autor va desgranando
algunas noticias de interés. Por ejemplo, afirma
que el convento franciscano de San Cristóbal de
Alpartir fue fundado en 1444 para “recreo espiritual
y honesta diversión de los Padres Claustrales de
San Francisco de Calatayud”; y que la iglesia, el
refectorio y la enfermería se situaban en torno
al claustro.
Tenía una cerca que había sido construida
entre 1651 y 1660, y dentro una rica huerta con dos balsas
de riego. La iglesia fue reedificada en 1750, tenía
retablos de la Purísima, San Francisco, San Antonio,
etc. De ella quedan restos de los muros y parte del presbiterio.
Cerca de los restos queda la ermita de San Clemente, asomándose
al valle del Grío, edificada en el año 1613.
Además, junto a un nevero, hallamos otra ermita,
en este caso dedicada a la Virgen del Pilar y construida
en 1652 a expensas de Jaime Ximénez de Ayerbe,
Canónigo del Pilar y Abad de Montearagón.
El humilladero, también llamado capilla de San
Juan, se localiza junto al cementerio; está construido
en ladrillo, en la actualidad blanqueado, y es de planta
cuadrada con cuatro arcos de medio punto doblados, cubierto
con bóveda de arista. Tres de los cuatro arcos
están cegados para convertirlo en capilla, obra
del siglo XVIII, y en uno de los lados se abrió
una hornacina. Tienen interés algunas de las lápidas
del cementerio viejo, realizadas en cerámica de
los alfares de Alpartir, y destaca la originalidad y la
belleza de las cruces, cubiertas de barniz.
Las bodegas_________________________________________________
En Alpartir se conservan las bodegas ya que todavía
hay buena producción de vino. Las puertas se abren
en la ladera y, sobre el montículo, asoman las
lumbreras troncocónicas o en forma de cúpula,
que sirven especialmente para regular la humedad. La bodega
se excava en la tierra caliza, formando caños.
Almonacid de la Sierra
En 1884, al derribar una casa antigua de Almonacid, aparecieron
numerosos manuscritos árabes y aljamiados, de los
siglos XIII al XVII. Muchos de ellos fueron arrojados
a los escombros o quemados, pero quiso el destino que
pasara por la localidad el padre Fierro, de las Escuelas
Pías de Zaragoza, quien se encargó de salvar
aún un gran número, entre los que se encuentran
El recontamiento de Al-Miqdad y Al-Mayasa, y La leyenda
de la doncella Carcayona. En septiembre del año
2001 se celebró en el municipio una exposición
con estos manuscritos, que por primera vez se exponían
fuera de Madrid, donde forman parte del Patrimonio Nacional.
Almonacid es de fundación árabe, con el
castillo de Al-Munastir en la cima de la población.
En época cristiana, hacia 1174, pasó a poder
de la reina Doña Sancha, más tarde al de
don Pedro de Sessé, señor de Mediana. Tal
vez a finales del siglo XIII fue concedida la población
a Pedro Martínez de Luna, fundador de la rama de
los Luna de Almonacid, de la que deriva la de Illueca.
Miembro de la familia y señor de la villa fue don
Antón de Luna, quien asesinó en 1412 al
arzobispo de Zaragoza don García Fernández
de Heredia, por lo que se le confiscaron los bienes y
Almonacid fue vendido en 1414 a don Pedro Ximénez
de Urrea. De esta manera pasó a pertenecer al condado
de Aranda, cuando Lope Ximénez de Urrea fue nombrado
primer conde. La condesa, doña Catalina de Híjar,
pasó sus últimos años en el castillo
de la población y allí testó en 1503.
Su hijo Miguel, segundo conde, aportó artesonados,
esculturas y pinturas a la fortaleza.
En el escudo de armas de Almonacid queda recogida toda
esta trayectoria. Es un escudo partido en pal, con los
siguientes cuarteles:
1. De gules, creciente abatido de plata y faja en punta
del mismo metal (Son las armas de los Martínez
de Luna).
2. Bandado de seis piezas alternadas de azur y plata (Armas
de los Ximénez de Urrea).
El castillo de al-Munastir______________________________________________
Aunque de fundación musulmana, el edificio actual
responde a un palacio fortificado levantado probablemente
por los Luna en el siglo XIII, reformado durante los siglos
posteriores. Parece que a su lado estuvo la iglesia, de
la que no quedan restos, al igual que del patio porticado.
El castillo tiene planta próxima a un rectángulo
de unos 40 por 25 metros, y se levantaban torreones en
las esquinas y otro en el centro del lado noroeste. La
puerta está en el lado del sureste, entre el cubo
de la esquina y otro desviado del centro, sin duda para
proteger mejor la entrada. El material empleado en su
construcción es la piedra, en grandes bloques,
aunque las esquinas se refuerzan con ladrillo. Se mantienen,
en parte, las grandes ventanas adinteladas.
En el siglo XVIII estaba muy completo, con cocheras, bodegas,
cárcel y oratorio con un retablo dedicado a San
Jorge. La sala de “Los Linajes” estaba adornada
con los retratos de los condes de Aranda, y la de “Costumbres”,
con estatuas y relieves. Se dice que hay un túnel
subterráneo que llega hasta la fuente de “El
Menestrel”, en el camino de Alpartir.
Todo el pueblo muestra su pasado musulmán, especialmente
el barrio de la morería, a la que se accede a través
de un bello arco apuntado. Otros dos arcos sorprenden
apenas se llega a la población: El de San Antón,
en arco apuntado y construido en ladrillo, muestra su
singular belleza desde el interior de la plaza, en la
que aún se conserva una cierta elegancia en los
edificios; y el del Trinquete, al lado mismo de la Casa
Consistorial, remozada al estilo aragonés.
El llamado arco de la Judería, en el camino de
La Almunia, es el que daba acceso a dicho barrio. Se ha
restaurado y sorprende su belleza, tanto desde el exterior
como desde el interior. Además de los arcos y de
las calles, que hay que recorrer para entender su importancia,
es necesario destacar algunas casas de la población.
Hay dos edificios de interés en la plaza de la
Iglesia: la casa número 7, con la inscripción
en el ingreso “Juan Crespo. 1769”; y la número
4 de la Plaza de España, con alero de principios
del siglo XVII. Además, el mercado modernista es
un edificio pegado al muro de la iglesia que lleva la
fecha de 1904.
Iglesia parroquial de la Anunciación___________________________________
Es un edificio que destaca por su gran mole, coronada
por la cúpula del crucero y la torre, con airosa
estructura metálica a modo de chapitel. Tiene una
sola nave con cinco tramos, crucero, cabecera plana y
capillas laterales que, en los dos primeros tramos, se
comunican entre sí. Tanto la nave como los brazos
del crucero y la cabecera se cubren con bóvedas
de lunetos; las capillas laterales lo hacen con cúpulas
ciegas y el crucero con cúpula con tambor. La decoración
consiste en una ménsula de hojarasca que recorre
toda la nave, y parecida ornamentación tienen las
pechinas de la cúpula, en torno a las figuras de
San Nicolás Tolentino, San Pedro, San Víctor
y San Hipólito. Todo ello corresponde al último
tercio del siglo XVII. Parece que se inauguró en
1703, con el traslado del Santísimo desde el granero
bajo del conde. Seguramente, en principio fue una iglesia
de una nave que se amplió en el siglo XVII, con
las capillas laterales y los tramos de los pies.
El retablo mayor, dedicado a la titular de la parroquia,
consta de mazonería de madera dorada y policromada
con ornamentación de motivos vegetales y florales,
correspondiente a la segunda mitad del siglo XVIII. El
relieve central representa a la Virgen visitada por el
arcángel Gabriel, junto con tres ángeles
bajo un dosel. Delante de las columnas se hallan colocadas
esculturas de San Hipólito, San Nicolás
de Tolentino, San Víctor y San Roque. El ático,
muy decorado, tiene un relieve con San Miguel sobre el
demonio. Es un retablo rico y armonioso, próximo
al estilo de los Ramírez, restaurado en 2001.
En el presbiterio se encuentra una pila bautismal de finales
del siglo XVII, de forma gallonada y tallada en piedra
de Ricla. Por otra parte, San Nicolás de Tolentino,
que es el patrono de Almonacid, tiene dedicadas varias
obras en la iglesia. Entre ellas, un retablo del santo
fue bendecido en 1753 y se halla situado en el lado izquierdo
de la cabecera, profusamente decorado con esgrafiados
y rocallas. En la hornacina central está el santo,
con un crucifijo en la derecha y una cadena con el demonio
en la izquierda. A los lados están Santa Teresa
y Santa Apolonia.
Hay un lienzo de gran tamaño en el que se representa
la muerte de San Nicolás de Tolentino, quien está
sostenido por dos ángeles mientras otros tres frailes
de la orden de agustinos lloran su desaparición.
Arriba está la Santísima Trinidad, entre
ángeles. Data del siglo XVIII. En otro lienzo se
representa al santo en pie, con el ramo de lirios en la
mano derecha y el plato con la perdiz en la izquierda,
y con las almas del infierno a los pies. Éste es
de la segunda mitad del siglo XVIII.
Hay otros retablos de interés, como el pintado
por Pablo Rabiella en 1734 por encargo de la Cofradía
del Carmen. Ha sido restaurado por la escuela–taller
Damián Forment y devuelto a Almonacid en septiembre
de 2001. Otro retablo curioso es el de San Ramón
Nonato; sobre el sagrario y ante el lienzo central del
titular, se halla colocada una escultura de San Jorge
de buena ejecución, del siglo XVI.
Y de curiosísimo puede tacharse el retablo de la
Dolorosa, con plintos y columnas salomónicas de
piedra negra de Calatorao, y placas de piedra blanca tallada
con ramos y animales tanto en la base como en los capiteles.
No desmerecen los retablos barrocos de San Antón,
San Miguel, el Calvario, San Hipólito, la Virgen
del Rosario y la Inmaculada, todos ellos de gran valor
artístico. Además, hay un órgano
de interés, construido en 1733 por el célebre
Bartolomé Sánchez y restaurado hace pocos
años.
Ermitas del Pilar y del Calvario________________________________________
La ermita del Pilar es una construcción de mampostería
y ladrillo, arreglada con cemento, que se encuentra dentro
del casco urbano, camino de las bodegas. Tiene un lienzo
de San Miguel de 1886; y dos tallas, una de Santa Rosa
de Lima, de la segunda mitad del siglo XVI, y otra de
San Nicolás Tolentino, de finales del siglo XVIII.
Por su parte, la ermita del Calvario, tal vez de principios
del siglo XX, es un pequeño edificio construido
con paños de mampostería y encintados de
ladrillo. Se sitúa en la parte más alta
de un montículo, cerca del camping de Almonacid
Casa y otros edificios del conde de Aranda_____________________________
La casa es un gran edificio de mampostería revocada,
con encintados de ladrillo, y una armoniosa fachada hacia
la plaza. El interior fue dividido en viviendas, alguna
de las cuales conserva grandes salones y altos techos.
Parece que los condes la habitaban con frecuencia y que
en torno a ella había otras edificaciones.
Se conservan además otros edificios relacionados
con el conde de Aranda. Así, además de la
bodega, encontramos dos graneros, uno situado en la zona
baja y otro en la alta. Se dice que el de la zona baja
sirvió de iglesia mientras se acababa la actual,
hacia 1703. El de la zona alta, por su parte, se sitúa
al lado del castillo. Es un gran edificio de una planta,
con fachada del mismo estilo que la de la casa.
También es interesante el edificio del actual Albergue
Municipal, el cual fuera cuartel de la Guardia Civil y,
antes, Hospital. Se dice que conserva la Puerta de Moribundos,
y por su estructura y estilo parece edificado en la misma
época que la casa del Conde y los graneros.
El horno del barrio de los Obradores y una nevera______________________
Se ha recuperado del olvido un horno que, en tiempos,
era parte de un complejo en el que existían más
de 30, los cuales formaban un barrio. Se conserva el obrador,
sin los tornos, parte de las balsas, el pozo y el horno,
que es la parte que puede visitarse. Por otra parte, no
hace mucho se ha restaurado una nevera situada en las
afueras de la población, junto a las bodegas.
Las bodegas_________________________________________________________
En el camino de Cosuenda hay un barrio entero de bodegas.
Constan de puerta de madera con adornos encima para aireación;
caño o camino que va descendiendo, excavado en
la roca y con ramificaciones para el trujal donde se elabora
el vino; y los nichos para las cubas. Todas tienen la
lumbrera, a veces con figuras caprichosas.
La bodega de Enrique López Pelayo se dice que es
la que perteneció al conde de Aranda, hecha excavar
a los moriscos para almacén. Luego se acondicionó
para bodega por colonos de Molina de Aragón.
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