La población
de Urrea fue conquistada por Alfonso I el Batallador
hacia 1120 y concedida en señorío
a Rodrigo Pérez hacia 1133. Después
de 1144 pasó el señorío a Ximeno
de Urrea, familia que lo conservó hasta tiempos
recientes. En 1495 la población era de cincuenta
casas y, en 1610, los fuegos de moriscos expulsados
fueron 118. Los nuevos habitantes llegaron a partir
de 1612.
El pueblo se sitúa en la ladera de un escarpe,
estructurado en torno a una calle longitudinal,
paralela a la montaña, llamada Larga o del
Molino y que continúa hacia el este con el
nombre de La Parra. Son llamativos los detalles
de urbanización de tipo musulmán:
calles quebradas formando pequeñas plazas,
callejones ciegos, zaguanes de pasos cubiertos y
callejas con arcos de entibo.
Urrea conserva edificios de gran interés:
el Ayuntamiento, muy remozado, tuvo lonja con tres
arcos de piedra en la planta baja, hoy cegados.
En el extremo izquierdo, un pasadizo bajo la primera
planta comunica la plaza con la calle de La Parra.
A su lado hay un arco rebajado que da acceso a un
zaguán con bovedillas de yeso y la boca de
un trujal, que da paso a una calle con dos arcos
de ladrillo, muy altos, a modo de arcos de entibo:
la calle del Hospital. Casi enfrente hay otro arco
por el que se accede a la calle Baja o de Don Juan
de Latienda.
La iglesia parroquial del Salvador es un edificio
del siglo XVI, con una sola nave de dos tramos que
se cubre con bóveda de crucería estrellada.
El presbiterio es poligonal de cinco paños,
con una capilla a cada lado ya del siglo XVII. La
fachada queda dividida horizontalmente en dos partes
por una imposta. En la parte inferior se abre la
puerta en arco apuntado y en la hornacina del tímpano
hay una imagen del Salvador. La parte superior tiene
decoración de ladrillo en resalte, consistente
en un friso de rombos y otro de esquinillas, con
ménsulas en saledizo sosteniendo el voladizo
del alero. La torre tiene tres cuerpos, los dos
primeros con la misma decoración que la fachada.
El tercero es octogonal, de finales del siglo XVIII,
rematado con un chapitel bulboso reparado a principios
del siglo XX.
|
|
Vista general.

|