Santa Cruz de
Grío conserva un urbanismo típicamente
medieval, con calles estrechas, callejones sin salida
y zaguanes sorprendentes. Los nombres de las calles
principales son más modernos: Francisco de
Goya, Ramón y Cajal y Joaquín Costa.
En torno a ellas es donde se concentran la mayoría
de las casas típicas del urbanismo de Santa
Cruz. Los patios o zaguanes, normalmente en plano
inclinado hacia los pequeños corrales y cuadras,
cuentan con varias entradas a diferentes viviendas,
siempre pequeñas e irregulares.
De la unión de las calles Costa y Goya parte
la de San Roque, en profundo desnivel hacia el río,
con una de las vistas más interesantes del
pueblo. Hay además dos plazas: la más
céntrica es en la que estuvo situada la iglesia
antigua, cuyo solar ocupa actualmente un frontón;
y la más moderna, en la que se levantan las
escuelas y la iglesia nueva. El centro lo ocupa
una fuente realizada en hierro por la fundición
Averly, de 1929 y homenaje al maestro-alcalde Ponciano
del Amo.
Las dos plazas están unidas por el primer
tramo de la que fue y sigue siendo la calle más
importante de Santa Cruz: una vía estrecha
y más o menos recta que muestra algunas puertas
en arcos de medio punto y patios de entrada a varias
viviendas. Se trata de la calle Bardají,
que antes se denominó del Castillo.
La iglesia parroquial de San Blas es un edificio
erigido en mampostería revocada, terminado
de edificar en 1912. La sencilla fachada presenta
puerta en arco de medio punto y, sobre ella, un
óculo de iluminación. En el lado del
evangelio se levanta la torre de dos cuerpos, de
planta cuadrada el inferior, con elevado zócalo
de sillería y ladrillo. El superior es octogonal,
con vanos de medio punto para las campanas. El interior
de la iglesia es de planta de cruz latina con testero
recto.
El retablo mayor está dedicado al titular
de la iglesia, San Blas. Se trata de un retablo
barroco de finales del siglo XVII, probablemente
construido en alguno de los talleres de Calatayud.
ALDEHUELA DE GRÍO - Pueblo deshabitado a
partir del año 1960, está situado
a unos dos kilómetros de Santa Cruz de Grío,
localidad de la que dependía en sus últimos
tiempos. Se halla apartado de las vías de
comunicación y, desde Santa Cruz, se accede
a través de una pista de tierra que contrasta
con la calzada de piedra, al parecer de la Edad
Media, que unía las poblaciones de Santa
Cruz y Aldehuela con las de Viver y Orera, a través
de la sierra de Vicor y El Espinar.
El pueblo está situado en una ladera, a resguardo
de los vientos, con las eras en la parte alta y
sobre el altozano. Junto a las eras puede verse
la lumbrera de una bodega, perteneciente a una de
las casas contiguas. Aún existe alguna calle
empedrada con cascotes y restos del tendido eléctrico.
Las calles seguían las curvas de nivel para
unirse con la principal, que conducía hacia
la fuente. Ésta se sitúa en la parte
baja del pueblo y recoge el agua de algún
manantial que llegaba hasta el camino, donde quedan
restos de un arquito que bien pudo haber sido una
pequeña alcobilla en la que se recogía
el agua. Parece que posteriormente el agua se condujo
bajo el camino hasta la fuente, a dos o tres metros
y a más bajo nivel.
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Iglesia parroquial |