El caserío
se organiza en torno a una larga calle paralela
a la montaña, surgida después de la
expulsión de los moriscos. Fue sin duda el
antiguo camino de Urrea a Bárboles: la calle
Turbena, casi tan larga como el camino a Plasencia.
A mitad de esta calle mayor se halla la iglesia
parroquial dedicada a la Asunción de la Virgen
y, al final de la misma, el viejo molino.
Este último fue levantado con piedra del
país y constituye un gran bloque, llamativo
y en situación de posible deterioro. Debería
ser conservado, por estar construido con piedra
del terreno. Por otra parte, en el monte La Dehesilla,
aún existe una curiosa cabaña de pastores,
de piedra, edificada por el viejo sistema de aproximación
de hiladas. Otra de las cabañas se encuentra
en la paridera del Bombo, en la pista que atraviesa
la Val y conduce al camino viejo de Épila
a Zaragoza. También curiosa es la casa de
Coscolleta, una extraña y gran obra de mampostería,
reforzada por contrafuertes de ladrillo.
La construcción de la iglesia se inició
a principios del siglo XVIII, y se sabe que el 19
de febrero de 1723 se contrataba la construcción
de los dos tramos de los pies y la torre entre el
receptor del Santo Oficio, don José Antonio
Abascal, y el maestro de obras Miguel Velasco, vecino
de Zaragoza, quien debía terminarla en 18
meses. Entre 1770 y 1771 se acabó y adornó
el interior, a expensas de doña María
Joaquina Fernández de Heredia, condesa de
Plasencia y Contamina, marquesa de Bárboles
y Aguarás. El edificio es de mampostería
con encintados de ladrillo, y la fachada se reduce
a una portada en arco de medio punto, una hornacina
sobre ella y un óculo en la parte superior
que termina en un rafe de esquinillas con frontón
recto. La torre se halla en el lado derecho a los
pies y sobresale sólo el cuerpo superior,
que sirve de campanario.
La iglesia es de planta rectangular y tiene una
sola nave de cuatro tramos, con cabecera plana y
capillas laterales. El coro alto está a los
pies, la nave se cubre con bóveda de lunetos
y la cabecera con bóveda vaída. Un
entablamento de tipo clásico recorre todo
el interior, apoyando en pilastras de fuste estriado
con capiteles dorados.
|
|
Turbena

Iglesia parroquial |