Almonacid es de
fundación árabe, con el castillo de
Al-Munastir en la cima de la población. En
época cristiana, hacia 1174, pasó
a poder de la reina Doña Sancha, más
tarde al de don Pedro de Sessé, señor
de Mediana. Tal vez a finales del siglo XIII fue
concedida la población a Pedro Martínez
de Luna, fundador de la rama de los Luna de Almonacid,
de la que deriva la de Illueca. Miembro de la familia
y señor de la villa fue don Antón
de Luna, quien asesinó en 1412 al arzobispo
de Zaragoza don García Fernández de
Heredia, por lo que se le confiscaron los bienes
y Almonacid fue vendido en 1414 a don Pedro Ximénez
de Urrea. De esta manera pasó a pertenecer
al condado de Aranda, cuando Lope Ximénez
de Urrea fue nombrado primer conde. La condesa,
doña Catalina de Híjar, pasó
sus últimos años en el castillo de
la población y allí testó en
1503. Su hijo Miguel, segundo conde, aportó
artesonados, esculturas y pinturas a la fortaleza.
Todo el pueblo muestra su pasado musulmán,
especialmente el barrio de la morería, a
la que se accede a través de un bello arco
apuntado. Otros dos arcos sorprenden apenas se llega
a la población: El de San Antón, en
arco apuntado y construido en ladrillo, muestra
su singular belleza desde el interior de la plaza,
en la que aún se conserva una cierta elegancia
en los edificios; y el del Trinquete, al lado mismo
de la Casa Consistorial, remozada al estilo aragonés.
El llamado arco de la Judería, en el camino
de La Almunia, es el que daba acceso a dicho barrio.
Se ha restaurado y sorprende su belleza, tanto desde
el exterior como desde el interior. Además
de los arcos y de las calles, que hay que recorrer
para entender su importancia, es necesario destacar
algunas casas de la población. Hay dos edificios
de interés en la plaza de la Iglesia: la
casa número 7, con la inscripción
en el ingreso “Juan Crespo. 1769”; y
la número 4 de la Plaza de España,
con alero de principios del siglo XVII. Además,
el mercado modernista es un edificio pegado al muro
de la iglesia que lleva la fecha de 1904.
La iglesia de la Anunciación destaca por
su gran mole, coronada por la cúpula del
crucero y la torre, con airosa estructura metálica
a modo de chapitel. Tiene una sola nave con cinco
tramos, crucero, cabecera plana y capillas laterales
que, en los dos primeros tramos, se comunican entre
sí.
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Bodega tradicional

Vista general |